Premoniciones

Hacía años que no sabía nada de él, sin embargo, supe que el cuadro era suyo nada más verlo en la exposición. Aquel óleo era la representación exacta de una de las puertas que colonizaban los soportales de la plaza del pueblo. Pero no fue eso lo que me produjo el desasosiego que encogió mi estómago, sino el comprobar que era una copia más del único dibujo que, Jaime, en su adolescencia, repetía con insistencia en cada trozo de papel en blanco que encontraba; en las hojas de los exámenes, en la pizarra, sobre el vaho de los cristales...
Aquella fijación por una de las partes del pórtico fue, según los médicos, el detonante para que su enfermedad diera la cara.
Su obsesión en repetir el dibujo, una y otra vez, unida a la omisión de parte de uno de los capiteles fue lo que le dio el calificativo de enfermo mental y le obligó a seguir un tratamiento que se lo llevó del pueblo para siempre.
Años más tarde, el pórtico se desplomó, nadie encontró una explicación lógica al derrumbe que, misteriosamente, sólo afectó a esa parte de la porticada y que segó la vida de dos vecinos. Era la misma que él repetía en sus dibujos.
En la exposición nos vimos. Apenas cruzamos unas palabras:
-Me alegra verte. ¿Te enteraste de lo que pasó con el soportal?- dije mirando el cuadro.
- Estar loco es más seguro y más racional que ser vidente, ¿no crees? -contestó señalando otro de los cuadros de la exposición.

© Antonia J. Corrales

1 comentario:

María Del Carmen dijo...

Hola Antonia J. Corrales:

Es un verdadero honor haber recibido su visita por el blog librosintinta. Considero de verdadera importancia la ayuda que se debe de prestar compartiendo el conocimiento con los demás. Tengo muchos motivos por los cuales inicié el blog, y uno de ellos es para poder hacerles llegar material que posiblemente uno núnca podría tener, y lo digo porque en el lugar en donde yo vivo no hay librerías. Sé que no es del agrado de muhcos el hecho de que suba libros con descarga gratuita, por una parte considero que es publicidad para el autor ya que muchos prefieren leer el libro en sus manos que en el ordenador. Por otra parte, las personas se acercan más a los libros si se les da la oportunidad y las herramientas.

Le agradezco mucho su visita y espero seguir teniendo el gusto de verla por el blog alguna vez y también porque no, conversar c0n usted o escribirnos por msn o correo electrónico. Sería un verdadero gusto mantener contacto.

Saludos y a sus órdenes

María del Carmen