El estigma de la guerra civil

Dice Álvaro Colomer en su fabuloso libro "Los Guardianes de la memoria" MR.: "..nacer en una ciudad estigmatizada implica mantener un pie permanentemente clavado en el pasado, resultando del todo inútil pretender que la otra pierna avance más allá de lo permitido por la flexibilidad del cuerpo"
Dados los hechos que últimamente asaltan nuestros oídos sobre la "memoria histórica", no me queda más que darle la razón, quitarme el sombrero, levantar mi copa de cava y decirle: ¡va por usted maestro!! Y es que parece que en este país nuestro, nunca vamos a dejar quietos algunos acontecimientos del pasado que, como marcas de una vacuna de viruela, unos pocos ( vaya usted a saber por qué motivos) se empeñan en insertar en nuestro diario de manera insana, dolorosa y con unos efectos secundarios que no deberían existir, pero que se manifiestan en cada noticiario, convirtiéndonos en estigmatizados de las consecuencias de una guerra civil eterna y permanente.
Servidora es fiel defensora de la memoria histórica, del resarcimiento del dolor causado por unos hechos que nunca debieron darse, pero que, desgraciadamente, se dieron. Defensora a ultranza de aquellos que buscan sus muertos y claman el derecho a una identificación y aclaración justa sobre sus asesinatos. Del reconocimiento público de su lealtad a la República. De ello, incluso, doy fe en mi última novela, poniendo en boca de uno de los personajes las barbaries cometidas y la negativa de ciertas autoridades a buscar fosas comunes, a identificar y resarcir el dolor de los fusilados y torturados, de nuestros presos políticos cuyo único pecado fue defender el gobierno legítimo de esta nación.
Servidora nacida en una familia víctima del régimen franquista, en todos y cada uno de sus planos, es defensora de la memoria histórica, pero jamás se decantará por el rencor histórico. Sea cual sea su procedencia. Me niego a pertenecer a un país ,casi federal en la actualidad, en el que mis hijos y nietos crezcan con el estigma de una guerra civil en su piel. Es del todo incoherente, incoherente en los tiempos que corren y malsano.
Una cosa es la memoria histórica y otra el rencor histórico. Lo terrible es que algunos no lo diferencian y otros se valen de esa falta de discernimiento para hincar el diente en diferentes tajadas. Mientras tanto, España sigue con su estigma, como dice Álvaro Colomer: permanentemente clavada en el pasado.
© Antonia J Corrales
*Artículo emitido en el espacio radiofónico: "Desde el pico del Águila" Radio Villalba, Magazine matinal de CALLE REAL http://callerealfm.wordpress.com/

6 comentarios:

Charlie Miralles dijo...

Hola guapa:

Me ha encantado el texto.

Si te puedo decir que estoy un poco cansado de cualquier cosa que sea revolver el pasado. Entiendo que hay miles de personas que se han quedado sin saber de sus seres amados y necesitan conocer las respuestas a sus preguntas.
Toda guerra es cruel y tuvimos 40 años a un hijo puta.
No soy de esas personas que cree que tocar el pasado y recordar la España franquista nos ayude a ser más felices. Cuando acabó el Tercer Reich se quitaron todos los símbolos de la calle y se tapó todo... y se empezó todos juntos mirando hacia delante. Mira que los cabrones la montaron.
Hace poco, el entrenador de Manchester dijo que el Real Madrid es el equipo de Franco. El otro día hablé con una amiga de Donosti y cuando le pregunté que por qué no hablaba euskera, me respondió que Franco no dejaba hablar su idioma. ¿Cuándo vamos acabar con Franco? Joder, que murió hace años…
Ahora todos los días oigo hablar de Carabanchel, de las fosas y de Lorca…

Estoy muy cerca de acabar con mi culo en un banco de la calle por la crisis, y no es que no me dé pena la cárcel de Carabanchel. Prefiero un hospital a una cúpula (Ojo, que vivo en Valencia y a mí la ciudad de Madrid como si se va a segunda división  ),

Estoy de acuerdo que se quite la Cruz de los caídos, que se hagan monumentos a las victimas… pero hay mucha gente que lucha por la libertad en el País Vasco y no se les hace ni puto caso hasta que se les mata con un tiro en la nuca.

En España se ha hecho cosas muy malas como el GAL y no fue Franco. No por eso, vamos a estar hablando todos los días del GAL.

Quiero un país unido y libre y democrático.

Ah, odio las putas películas del Garci que siempre las hace de la puta guerra civil española . Joder, qué poca imaginación tiene el tío.

Besazos, guapa.

Charlie Miralles

Andrés Pérez Domínguez dijo...

Es un tema espinoso, Antonia. Lo del rencor creo yo que forma parte, o no, de la forma de ser de cada uno. A mí me parece lo más legítimo del mundo que cada uno quiera saber dónde están los suyos. Hay pueblos donde no queda nadie de la familia de los enterrados en fosas comunes porque acabaron yéndose por miedo. Así de sencillo. Si se debe juzgar o no, pues no sé qué decirte. A lo mejor juzgar no es la palabra, sino señalar, al menos que se sepa qué ha hecho cada uno (y cuando digo cada uno quiero decir cada bando), para que el tiempo que le queda tenga que agachar la cabeza. Es un buen castigo. Lo que pasa es que este país nuestro es muy mezquino, con mucha mala leche. Y eso no se cura con la memoria histórica. De eso, por desgracia, no nos libra nadie.
Un beso,

Juanma dijo...

Pues sí, ahí está la clave: distinguir entre memoria histórica y rencor histórico. La maldita política extiende sus tentáculos a todo. Cuando lo hace hacia los sentimientos, la cosa, como dice Andrés, se torna espinosa.
Yo no lo tengo nada claro: es normal que alguien quiera sabér qué pasó, o dónde está, algún familiar muerto en la Guerra Civil (ambos bandos, por favor), pero eso sólo se puede hacer, según parece, a costa de remover el pasado de un modo hiriente, rencoroso, que no nos lleva a ningún puerto plácido donde pasar la noche con tranquilidad.
La verdad es que hago míos tanto los comentarios de Andrés como los de Charlie (excepto en lo del cine de Garci, que a mí sí me gusta, qué le voy a hacer), pero no puedo ir mucho más allá.
Y, por otro lado, muchas gracias por esa lectura tan amable que siempre haces de mis cosas. Me subes el ego, hija mía, te estás ganando a pulso el pollo a las mil maneras de Lola. ¿Certámenes? A doscientos mil me he presentado corriendo en todos ellos la misma suerte. Pero sigo en ello. Ahora (aparte del blog, que es un entretenimiento que me gusta muchísimo)estoy enfrascado en la escritura de una novela que quiero terminar el año próximo. También será presentada a certámenes...¿firmará este comentario el futuro premio Nadal?...por supuesto, Roland Garros está en mis manos.
Un beso gordo.

Antonia J. Corrales dijo...

Lo cierto es que la mayoría andamos un poco hasta las narices de tanto resquemor... La mayoría de la gente justa pide lo que es justo pero no se enzarza en los matorrales a los que muchos nos quieren conducir. También, la mayoría tiene miedo o recelo a decirlo por si hiere los sentimientos de otros, pero ya está bien. Cuando algo cansa es que cansa, sea este el tema que sea, cuando algo no está bien, pues no está bien, venga de quien venga. Es algo a lo que debemos acostumbrarnos todos, unos y otros. Cuando lo legal se lleva a extremos "hiperbólicos" se corre el riesgo de convertirlo en ilegal.
Por supuesto que las víctimas de ambos bandos se deben tener en cuenta de la misma forma, un crimen es crimen independientemente de quien lo cometa y como tal debe ser juzgado, de eso no hay duda, es tan evidente que sobra decirlo, al menos para los justos.

Charlie, me parece mentira no desternillarme de risa al leerte; acostumbrada a tu humor. Si algún lector quiere vivir la movida Madrileña y no madrileña, esos años estupendos, reirse y casi llorar, os recomiendo el libro de Charlie: "1964 Antes de Cristo y después de perder el autobús" No os arrepentiréis!

Andrés, en serio, tú crees que no se sabe qué ha hecho cada uno y quienes eran esos cada uno? En serio piensas que las cosas no se pudieron hacer en su momento? O tal vez no convino? Del mismo modo que ahora tampoco convienen otras. De todas formas muchos estamos ya hartos, y muchos fuimos víctimas de lo mismo, pero, curiosamente, algunos de los que revindican ahora no les ata ningún motivo personal de guerra o posquerra. Yo, más bien diría que les atan otros motivos... a buen entendedor!!
Ante todo y sobre todo soy demócrata y lucho por la libertad y la justicia, me da igual quien caiga en la batalla, no tengo colores ni estandartes, ya ves, muy vulgar que es una. En cuestión de injusticias no me caso con nadie.
Besazos, solete.

Juanma: gracias por tu comenario.oye, como no voy a ponerte esos comentarios en tu blog OLVIDOS Y RECUERDOS, si es que no puede ser nen, lo haces de vicio.Y no es un cumplido. Ya hablaremos tú y yo de lo de esa novela...jejeje.
Lo de los certámenes, ya te dijo Andrés...
Por cierto, dime qué tengo que poner para poder comerme ese pollo de Lola...
Bueno, futuro Nadal, ya hablaremos largo y tendido si es que después de llevarte el premio quieres seguir relacionandote con los proletarios.
Me voy a dar una vuelta por tu Blog, como todos los días, beset, o petons, como quieras, nen.
Antonia J Corrales

Andrés Pérez Domínguez dijo...

Claro que se sabe, Antonia. Claro que sí. Pero hay que tener en cuenta que durante 30 años ha habido un pacto de silencio, y eso ha sido muy bueno para que no volvamos a sacar los cuchillos, y mal que bien hemos salido adelante. Ahora hay gente que al menos quiere reivindicar la memoria de sus seres queridos, y eso es legítimo. Lo de las venganzas, rencores, etc, es otra historia que daría para hablar largo y tendido.
Por cierto, Antonia, ya está escrito mi artículo del viernes en la radio, que se colgará en mi blog. ¿El título?: "Los amables vigilantes del metro de Madrid"
¿Hace falta ser más explícito?
Un beso,

Antonia J. Corrales dijo...

Pues allá que voy ahora mismito a "leerte", gracias por el aviso, sabes que tenía muchas ganas de leerlo.
Besazos,
Antonia J Corrales
PD: Ni te cuento que día hace...