Náufragos

Olvidaste mirar por la ventana aquella tarde de otoño cuando las gotas de lluvia aún resbalaban por el cristal, lentas como el tráfico de la capital que me atrapa, día tras día, entre sus calles. Allí, en el coche, sobre el asfalto, desparramo soledades y pensamientos náufragos que se pierden sin ser compartidos. Tras el descenso melancólico de las gotas de agua, fueron cayendo uno a uno mis deseos, licuandose hasta desaparecer junto a mis lágrimas mudas; aquellos deseos que tú olvidaste como a un puñado de náufragos sobre las sábanas blancas y frías que acogen silenciosas mi soledad.

Olvidaste mirarme mientras me desnudaba despacio, con calma, sin dejar de mirar tus ojos que, ajenos a mis pechos y mi pubis desnudo, mostraban un duermevela que alcoholizó mis deseos hasta dejarlos morir sobre la mesita de noche, sobre la luz de la bombilla que la tulipa encapotaba como las nubes han hecho con este cielo de invierno, de este invierno frío y gris.
Olvidaste mis ojos negros de noche cerrada, mis manos blancas, mi piel, mis jadeos, mi música..., aquella canción.

Olvidaste de mí, ¡tantas cosas!; que ahora soy yo quien se está olvidando de ti.

© Antonia J Corrales

5 comentarios:

Juanma dijo...

"Olvidaste mirarme mientras me desnudaba despacio", qué cosa tan bonita. Y qué bueno haberte descubierto, querida mía, cómo disfruto y cómo me llega todo lo que escribes.
Y qué me gustan tus comentarios en mi blog...

Un fuerte beso.

Antonia J. Corrales dijo...

Y a mí los tuyos. Y tus textos también, no es un cumplido, sólo es por ese pollo a las mil maneras de Lola, que no pienses que se me va a olvidar...
Besitos a puñados,
Antonia J Corrales

Inés dijo...

guau! Seraá que se fueron olvidando de mi, que el texto me ha calado hondo.. pero dime, cómo se hace para que falle tu memoria?

megustó milll!!

saludos!

Antonia J. Corrales dijo...

Me alegra que el texto te haya gustado mil, Inés, mucho.Me ha gustado la expresión mil.
Verás, creo que la memoria o el recuerdo no falla, selecciona. El tema es tan simple como recordar por placer, porque sentir es hermoso aunque sea melancolía.
Besazos,
Antonia J Corrales

Antonia J. Corrales dijo...

Inés, olvidé, en cuanto a lo de mi nombre, pues ya sabes: a por ello!!!, me encantaría leerlo, si tú quieres, claro está.
Besiños,
Antonia J Corrales