Reseña Mujeres de agua en Cosas mías
"Pongamos en una ensaladera hecha con prosa sencilla, todas las clases de amor posible, de padres a hijos y viceversa, de esposos, de amantes, de novios, de amores prohibidos, de amores dañinos, de celos. Mezclémoslo bien con la amistad con mayúsculas, la añoranza de lo que no volverá, el recuerdo, el afán de superación, las segundas oportunidades y la violencia machista. Aderecémoslo con el esoterismo justo para ser creíble a los incrédulos. El resultado, una novela maravillosa, capaz de hacernos llorar, sonreír y enternecernos a partes iguales"

Reseña Mujeres de agua en blog Cosas mías
Reseña En un rincón del alma en Desde mi caldero
"Es una historia hermosa,bien escrita y que se disfruta desde la primera página. Merece su éxito"
Blog Desde mi caldero. Reseñista, Jonaira Campagnuolo. Escritora.
Blog Desde mi caldero. Reseñista, Jonaira Campagnuolo. Escritora.
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Entrevista en Estaestumoda, Magazine . Sección Mujeres emprendedoras
Este mes en el magazine Estaestumoda, en la sección Mujeres emprendedoras , página 34 podéis encontrar la estupendísima entrevista que me ha hecho su directora Dalia Ferry Estaestumoda
Os gustará, doy fe de ello, y mucho!! La revista entera es una delicia.
Os gustará, doy fe de ello, y mucho!! La revista entera es una delicia.
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Amazon Kindle en el metro de Madrid
Campaña especial de Amazon Kindle para usuarios del metro de Madrid con ebooks a un precio más que reducido. Amazon ha apostado por Mujeres de agua. Aquí os dejo las fotos de la Estación de Plaza de Castilla, Línea 1. Está en los dos andenes.
Vínculo para instrucciones de compra
Crónica Encuentro Mujeres de agua en Café Viena Capellanes, Madrid
Después de un día
de lluvia salió el sol en Madrid, en mi Madrid, en ese Madrid nuestro de calles
llenas de gente apresurada por cumplir con sus quehaceres diarios, de turistas
inquietos, despreocupados y felices que pasean sus calles habitando los
rincones de una ciudad que apenas duerme unas horas; que nos trasnocha y nos habita a todos. Que nos enamora. En la
que dejamos, día tras día, sueños, anhelos, lágrimas calladas y deseos que se
columpian sobre sus fachadas vestidas de historia. De altos que pugnan por
robarle la libertad y la belleza al cielo. Tatuada por cientos de semáforos y
cruces. Salpicada por el agua que se escapa de sus fuentes. Surcada por alguna
gaviota nómada que extravió el rumbo en busca de un mar que a los madrileños nos
queda lejos, pero que llevábamos muy cerca de nuestro corazón de secano igual y
del mismo modo que si hubiéramos nacido en él; en ese Mediterráneo que sentimos
un poco nuestro. Este Madrid que tanto amo y que, al tiempo, me mata, fue el
lugar en el que encontré el día dieciocho, viernes, a una tribu urbana esperándome
bajo un paraguas rojo. Se hacen llamar mujeres de agua y tienen el don de ver
más allá de las palabras. Dicen que no se rinden ante las adversidades, que
taconean al unísono, parodian algunos anuncios y son lectoras empedernidas con
alguna que otra manía sobre la colocación de las perchas.
Pilla un taxi, así
llegarás más descansada, me dijo mi hija mayor por un WhatsApp enviado desde su
oficina, cuando yo estaba en el autobús camino del encuentro. Preocupada e
inquieta insistía en que era más cómodo para mí. Son solo dos estaciones desde
Moncloa, le respondí con otro WhatsApp; con dificultad porque las teclas de mi
teléfono tienen la malsana costumbre de estar demasiado juntas. Pulso una y se
marcan dos. Le doy a la n y se marca la m. Me desquicio y abronco al teclado mientras observo que a uno de los pasajeros
le sucede lo mismo que a mí. Pero él no habla al teclado como yo. Se limita a
golpearlo. No sé qué es mejor, si su postura o la mía. Al menos no soy la única
a la que se le va la cabeza con esto del mal funcionamiento de la tecnología, pienso
mirando la pantalla de mi teléfono y escribo: no te preocupes, no me voy a perder.
Sé que ella, mi hija, está más preocupada por mi poca capacidad de orientación,
por mi despiste cotidiano, que por mi posible cansancio, pero no quiere
decírmelo. Ríe con letras que se desperdigan graciosas por la pantalla junto a
varios emoticonos, y yo la respondo con las mismas carcajadas, con la misma
complicidad y un dibujo de un corazón.
Madrid me recibe con
su característico anonimato, ése que te permite pasar desapercibido, ser uno
más o no ser nadie. Ventajas y desventajas de las grandes urbes, dónde la
soledad le echa una partida a carta descubierta a la realidad. Dónde el no ser nadie, puede matarte o darte la vida y la
libertad.
Moncloa, Arguelles
y Ventura Rodríguez. Luisa Fernanda y el Café Viena Capellanes. Mis mujeres de
agua; el olor de la repostería, del café, los abrazos, las risas y ese ambiente
mágico que siempre reside en los
encuentros que tengo con mis lectores:
Dime tu nombre, porque en el facebook os tengo localizadas, pero en vivo y en directo
todo se complica, tuve que explicar, algo abochornada, en varias ocasiones. María Loreto Navarro Pacheco y yo, mi Lore,
que tantas ganas teníamos de vernos en persona, nos reconocimos sin hablar,
como si un hilo invisible nos hubiera unido desde siempre. Una mirada fue suficiente
para sabernos. Ya nos habíamos habitado demasiadas veces en la red. Cuando las
almas se entienden las presentaciones sobran. Patri con ese brillo de verdad asomando en sus
ojos. Con una espontaneidad que me encandiló. La elegancia de Concha Yunta Ferrer.
¡Qué mona va esta chica siempre!, suelo decirle cuando nos encontramos. Ella ríe,
sé que le da un poco de vergüenza que se lo diga, pero a mí me gusta verla reír
así, como si lo hiciera a media voz. Mercedes González Santandreu sin su sombrero, su
seña de identidad en la red. Todas preguntamos por él. Casi que se le echó en
falta como si fuera uno más que no había podido asistir al encuentro y al que
todo esperábamos. Es tan bonito, Mercedes, y te queda tan bien. Carmen,
mi Carmen de Navacerrada llenando con su amplia sonrisa cada minuto, cada
palabra. Lola Camarena, mi amiga desde hace ya más de veinte años. Qué tiempos
aquellos, Lola, cuando éramos "las mamás", ni mejores ni peores,
diferentes e irrepetibles, como los de ahora mismo, pensé al verla llegar, tan
guapísima de rojo, como nuestros paraguas protectores. Mi Begoña, con su
fuerza, como siempre arrebatadora. Este año no nos hemos encontrado en la cafetería de la radial
desayunando a la vuelta de las vacaciones, comentamos muertas de risa, recordando
la coincidencia del año anterior.
Mercedes Gallego
Moro dio comienzo al acto mientras todas, encandiladas, nos dejábamos llevar
por sus palabras, por ese arte innato que tiene para comunicar y que nos dejó
con ganas de seguir escuchándola más tiempo, y es que no supo a poco. Ella es
como un buen vino, dejó un regusto a vida e ingenio en nuestros oídos. Elena L, Martínez, Gema Martinez y yo nos
habíamos encontrado antes. Nada más salir del metro nuestros pasos se cruzaron.
Caminando, con y junto a ellas, recordé el día en el que conocí a Gema en una reunión de lectores
en La Casa del libro de Gran Vía. Cuando la vi me dije: es especial. Fue como
si la conociese desde siempre. La chica de la botas de montar y el pelo largo, era
como la apodaba para que mi marido pudiera identificarla cuando hablaba de
ella. Y Elena, mi Elena, nos vimos por primera vez en la feria del libro de
Madrid. Volverás, les dije a ella y a su hermano. Y volvieron. Ella se quedó a
formar parte de mis amigas del alma. Es un pedazo de mi vida del que no puedo
prescindir. Como lo es Cita Franco, que
no pudo acudir al evento y a la que
mencionamos mientras íbamos camino del Café Viena Capellanes, echando en falta
su energía arrolladora y mandándole la nuestra.
Por aquel lugar
entrañable, de decoración sobria y
atención exquisita, pasaron sueños; recuerdos, preguntas sobre la vida,
la mía y la de ellas, mis mujeres de agua. Encuentros a media voz, miradas
cómplices, anhelos y ganas de vivir, sobre todo eso, ganas de vivir. Compartimos
instantes únicos, risas, confesiones entre firmas y dedicatorias, manías y
hasta colgamos todas las perchas de la ropa en la misma dirección. Parodiamos
el popular gesto Martini y nos reconocimos unas en los ojos de las otras. Antes,
Elena, Gema, Mercedes y Begoña reprodujeron el taconeo que siempre hacen a sus
invitados en las reuniones que organizan y que a mí me recordó por su simbología a la Haka, la danza Maorí de bienvenida. !Me
encantó!
El tiempo se nos hizo demasiado corto. Encogió
quedándose muy pequeño para poder abarcar tantas ganas, tanto por decir, por
contar y por compartir. Y nuestros gestos de alegría , de superación y de
valentía, habitaron las cámaras de los teléfonos móviles, de las tablets, de
los portátiles...
Gracias a Maite
Jordan, Almudena Gutiérrez, Carmen Navas
Molina, Mercedes González Santandreu, Diana Arenas, Nieves Beteta, Mari Muñoz,
Pilar Blanco Casado, Carmen Martín Audouard, Patri Casellas Redondo, Mercedes Gallego
Moro, Lola Camarena, Ascensión Reverendo Paredes, Elena L Martín, Gema Martín,
Begoña Pérez, Pablo Duarte Vergara, hombre de viento y agua y a todas y todos
los que no estuvisteis presentes pero sí con el corazón y el alma. Espero no
haberme olvidado de nadie.
Gracias a todas por hacerme parte de vuestra
estirpe. Por hacerme sentir tan especial, por darme a conocer vuestros
secretos, vuestros anhelos, vuestra forma de ser y de vivir; ésa que define a
las mujeres de agua. Os llevo en el corazón.
Mercedes, Elena
L y Gema ¡Gracias! Sin vosotras esto no habría sido posible. La
magia, estoy segura, habría esquivado el lugar, y no, se quedó allí, a nuestro
lado, bajo nuestro paraguas rojo, el mismo que hace ya tanto tiempo nos unió. ¡Bendito paraguas!
Antonia J Corrales
Extractos de todas las entrevistas que me han hecho hasta la fecha en La mochila de Lola
Recopilación de declaraciones de todas las entrevistas que he realizado en estos años por la periodista Lola Camarena
“Escribo para un público adulto que busque encontrarse en las páginas de mis obras. Un público que no se queda en la superficie de las cosas, que va más allá y que quiere cada día más y mejor. Un público que busca historias que le hagan sentir y soñar al tiempo, que le llenen y le den fuerzas para seguir adelante.”
Reseña Mujeres de agua por María Loreto Navarro Pacheco para La magia de los buenos libros
Reseña María Loreto Navarro Pacheco para La magia de los buenos libros. Enlace a la reseña
"Es una novela valiente, llena de coraje y rebeldía, llena de emoción pero, por encima de todo, repleta de sentimientos que sin duda, llegarán, totalmente, al corazón del lector, tal como me pasó a mí"
Opinión Sany Garcés Molina sobre Mujeres de agua para Libros que voy leyendo
"Es de los libros que aún tiempo después de haberlo leído, te cuesta
dejar ir a sus personajes porque se te quedan pegados en la mente y en la piel.
Es un homenaje a la madre, a la abuela, a la mujer fuerte y luchadora, a la que
da amor incondicional. Esa que no renuncia a sus sueños sino que los pospone y
antepone las necesidades de los suyos a las suyas propias" Reseña de Sany
Garcés Molina para Libros que voy leyendo"
Mis historias y otras documentaciones, blog. Reseña Mujeres de agua
Reseña Mujeres de agua por Juan Carlos González Montes, para el blog : Mis historias y otras documentaciones. Enlace al blog
"Las palabras que elige y conforman sus maravillosas
novelas no sólo te sorprenden sino que te amarran a su lectura. Afortunadamente,
es un autentico placer para mi tener a Antonia J. Corrales como una de mis
escritoras preferidas, y aprovecho para reconocer que "yo soy un hombre de
agua"
Abriendo el paraguas rojo. Reseña de Cristina Suárez
Abriendo el paraguas rojo
Por Cristina Suárez
Muchos momentos
vividos en unas cuantas páginas que conmueven y que hipnotizan a la vez. Las
historias se entremezclan entre el pasado y el presente, deseando que llegue un
futuro nuevo y esperanzador pero sin dejar de vivir el instante real. Repleto
de frases que emocionan y que al igual que la primera parte saben llegar a ese
rinconcito del alma que todos tenemos guardado dentro de nosotros.
La vida de Mena,
Remedios y Amanda, las nuevas “brujas de Eastwick”, está llena de magia, como
no podía ser de otra forma. Una magia que envuelve la narración desde el
principio y que llenará el mundo de las protagonistas poco a poco, sintiéndola
en cada segundo de la existencia de esas “mujeres de agua”, valientes y
decididas, acompañadas por esos “hombres de viento” que tan necesarios son para
ellas. Todo bajo la protección de ese paraguas rojo, que al igual que la
lluvia, aparece en los momentos más importantes de sus vidas.
Parte de esa magia
también se refleja en los escenarios que aparecen en la novela. ¿Cómo no sentir
la magia en ese rinconcito de Galicia donde la Queimada, el Conxuro, el mar, el
olor y el color tan especial que tiene, embriaga de sentimientos a quien lo
conoce? Y quien no lo conoce seguro que después de leer esas páginas, en algún
momento de su vida sentirá la necesidad de acercarse a esa tierra tan querida
por mí.
Pero no solo está ahí
la magia, también en el interior de cada una de ellas y en el “Herbolario” que
las une, donde todavía se puede notar la presencia de sus antiguas dueñas, que
de una forma u otra siempre acompañarán a las protagonistas de este libro.
Solo queda darle las
gracias a Antonia J Corrales por emocionarme una vez más con sus palabras. Es
un placer leer sus libros y estremecerse con esos mensajes que llegan muy
dentro.
Parte de esa magia también se
refleja en los escenarios que aparecen en la novela. ¿Cómo no sentir la magia
en ese rinconcito de Galicia donde la Queimada, el Conxuro, el mar, el olor y
el color tan especial que tiene, embriaga de sentimientos a quien lo conoce? Y
quien no lo conoce seguro que después de leer esas páginas, en algún momento de
su vida sentirá la necesidad de acercarse a esa tierra tan querida por mí.
Pero no solo está
ahí la magia, también en el interior de cada una de ellas y en el “Herbolario”
que las une, donde todavía se puede notar la presencia de sus antiguas dueñas,
que de una forma u otra siempre acompañarán a las protagonistas de este libro.
Solo queda darle las
gracias a Antonia J
Corrales por emocionarme una vez más con sus palabras. Es un placer leer
sus libros y estremecerse con esos mensajes que llegan muy dentro.
El club de los libros perdidos de ayer, de hoy y del mundo. Reseña Mujeres de agua

Reseña Mujeres de agua
Recién terminada la lectura del libro “Mujeres de agua”, de Antonia J.Corrales os voy a dejar mi reseña de la misma,os digo desde ya que es un libro que merece la pena leerlo, ya veréis por qué.
** Sinopsis **
Bajo la protección de un paraguas rojo, Mena, Remedios y
Amanda caminan juntas en las páginas de esta conmovedora historia para
demostrarnos que la amistad, el amor, la superación personal, y las ganas de
seguir adelante son la clave de la felicidad. Nos enseñan, con cada uno de
sus actos, que todas las mujeres de agua son fuertes y valientes. Porque,
Mujeres de agua, es como la vida: un hola y un adiós; jamás un dejarse estar.
Siguiendo la misma línea narrativa de las novelas contemporáneas más leídas,
Mujeres de agua, nos narra la vida de Mena, la hija de la protagonista de En
un rincón del alma, best seller internacional. Esta novela, siendo
independiente en sí misma, es también la segunda parte de este best seller
que aún es aclamado por la crítica y los lectores con más de 1.119 días en el
top 100 de Amazon. Si habitas en alguna de sus páginas, no tengas dudas: eres
una mujer de agua.
** Opinión personal **
Si te consideras una persona sensible capaz de emocionarte frente a historias con bastante carga sentimental, sin duda alguna has de leer las novelas de Antonia J.Corrales, nadie mejor que ella sabe tocar tu alma y apoderarse de un rinconcito de ella, ya lo decía en su anterior libro, de título “En un rincón del alma”, y éste ,del que vengo a hablaros hoy, ”Mujeres de agua”, es su continuación.
Conocedora de las letras (tiene en el mercado muchos
libros con gran número de ventas) la autora sabe manejar con facilidad y con
un estilo muy personal y delicado todas las historias que nos relata en sus
obras. Su uso del lenguaje es muy particular y atractivo y tiene el don de
describirte situaciones, ambientes, escenarios con tal sutileza y claridad
que el lector en todo momento se siente dentro de la obra, así que en esta
novela suya me he podido sentir una más de ellas, una amiga más de Mena, de
Sheela, de Remedios. de Amanda o de Jimena, he podido palpar el amor que
todas vivieron (cada una de una forma diferente) con sus respectivos maridos
o amantes…en definitiva, una sucesión de historias y momentos que te harán
palpitar provocando que no quieras soltar el libro para saber qué va
sucediendo con todo lo que van viviendo y pasando, unas veces con momentos
bonitos y otros con momentos tristes que te harán reflexionar sobre muchas
cosas.
“Mujeres de agua” es una obra muy bien escrita, muy
bien enlazadas las historias, y lo que la hace tan especial es el estilo que
Antonia J.Corrales tiene, ofreciendo al lector una sucesión de frases muy
especiales y únicas, como por ejemplo “una pared encalada de besos”, o
“pájaros que vienen a anidar en primaveras tardías”, todo esto hace que
puedas saborear la calidad de la escritura y quedes enganchado/a al estilo de
la autora deseando volver a leer obras suyas.
Un libro que te enseña muchos valores en esta vida, guarda mucha enseñanza. Con diálogos profundos, que te harán reflexionar sobre situaciones injustas vividas, con una trama muy amena y actual, ”Mujeres de agua” resulta ser una novela para recordar, y, ¿por qué no?, para releerla en otra ocasión y volver a disfrutarla.
Personalmente he de
decir que el estilo de la autora me encantó y me atrapó al leer su obra “As
de corazones”, luego leí “En un rincón del alma” y me ganó mucho más,
pero he de reconocer que su estilo va a mejor cada vez más y que con “Mujeres
de agua” ha bordado su estilo.
Muy aconsejable su lectura, sobre todo si te consideras un poquito (o muy) sentimental. Rocío Fernández López |
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